Y TÚ ¿CUÁNTOS AÑOS TIENES?

Si eres de esas personas, que no están conformes con su edad; pues debido al aspecto físico, emocional o inclusive el estado de salud, aparentan más o menos años; “la calculadora en línea” es para ti.

Se trata, de un mecanismo virtual, que por medio de una serie de cuestionamientos, acerca de las actividades que realizas, tus medidas, lugar de origen y padecimientos, entre otros datos; determinará cuál es tu verdadera longevidad.

Para calcularla, simplemente debes ingresar al sitio web y contestar las preguntas, que van desde el país en el que vives, hasta la cantidad de horas que pasas sentado cada día; una vez que respondes, la calculadora en línea te dice tu cuántos años reales tienes, basándose en tu VO2max, –una medida de la cantidad de oxígeno que el cuerpo puede absorber y que depende del género y ejercicio que haces–.

Cabe resaltar que si al momento de realizar la encuesta, no tienes datos como tu ritmo cardiaco; el sistema lo puede calcular con tus demás respuestas.

Así que si quieres conocer tu edad real, puedes visitar la página de Internet: www.worldfitnesslevel.org y saber qué actividades debes realizar para “rejuvenecer”.

 

 

Por Redacción

OJOS QUE NO VEN

EL CUIDADO DE LA VISIÓN

El cuidado y los exámenes de la vista, son esenciales para la salud; es posible que las enfermedades oculares no presenten ningún síntoma como dolor, pérdida de la visión, lesiones o cuestiones que se consideran fuera de lo común, por lo cual es imprescindible realizarse exáme-nes regulares para mantener unos ojos saludables.

Existen muchos padeciemientos que pueden afectar nuestra visión: miopía, hipermetropía, presbicia y astigmatismo; la mayoría de las personas tienen uno o más de estos problemas que son fácilmente corregidos con anteojos o lentes de contacto.

Por otro lado, también los factores ambientales pueden dañar nuestra vista, como lo menciona el optometrista Juan Carlos González Márquez, quien asegura que “una persona que trabaja en el campo y tiene una mayor exposición a los rayos UV, puede desarrollar cataratas –opacidad del cristalino–, así como prematuras o pterigion, un tumor carnoso dentro del ojo”.

El síndrome del ojo seco, es otra enfermedad común que se caracteriza por la picazón, ardor e irritación; al tener este mal, el profesional de la salud visual, posiblemente le recetará “lágrimas artificiales” u otras gotas como tratamiento.

Gotas para los ojos

Las molestias oculares leves –por fatiga ocular o alergias–, pueden disminuir con este medicamento –sin receta–, el cual puede ser de tres tipos:

Gotas descongestionantes: también llamadas vasoconstrictoras, que blanquean los ojos constriñendo los vasos sanguíneos de la conjuntiva. Una o dos gotas pueden aliviar el enrojecimiento ocular durante varias horas. Si la mejoría no es rápida consulte al médico.

Gotas para alergia: algunas incluyen antihistamínico, que alivia las alergias estacionales. No deben usarse más de dos o tres veces al día, a menos que el médico lo indique.

Gotas lubricantes: también llamadas lágrimas artificiales, contienen sustancias que retienen agua en forma semejante a las lágrimas. Una o dos gotas pueden aliviar la irritación o sequedad ocular y se pueden usar las veces que sea necesario.

 

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Es importante saber que este tipo de gotas, contienen medicamentos o preservadores químicos que podrían causar una reacción alérgica; por lo cual, se debe usar la dosis recomendada, ya que usarlas frecuentemente ocasionaría graves problemas, por ejemplo, si se utilizan descongestionantes con demasiada frecuencia, la irritación puede aumentar cuando desaparece el efecto. Si se tiene riesgo de glaucoma de ángulo cerrado –enfermedad que daña el nervio óptico–, no se debe aplicar gotas con antihistamínicos, porque habría riesgo de provocar un ataque de la enfermedad, explica Beatriz Mayoral, optometrista.

 

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Asimismo, el especialista Juan González Márquez, agrega que la conjuntivitis tipo alérgica o bacteriana, es una enfermedad muy común que puede causar ojos rojos, comezón, lagañas; además de las infecciones más agresivas como las virales y las causadas por hongos. “De acuerdo al tipo de afección que se tenga, se indica un tratamiento que puede ser antialérgico, bactericida o bacteriostáti-co. Lo importante es que por ningún motivo debe auto medicarse, ya que puede causar una resistencia al medicamento o al agente patológico que causa determinada enfermedad”.

Amenaza silenciosa

Es importante destacar, que las gotas obtenidas sin receta, contienen ciertas sustancias como dexametasona, que a su vez tiene análogos de esteroides, mismos que pueden dañar los ojos a tal grado de provocar glaucoma, asi lo indica Jesús Valdés Flores, científico del Departamento de Bioquímica del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

El especialista, revela que si ante una pequeña molestia  –ardor, ojos llorosos o conjuntivitis–, una persona decide auto medicarse, esta podría perder gradualmente la visión hasta quedar ciega, a causa de las sustancias antes mencionadas.

El investigador, señala que esta enfermedad es común, ya que cualquier persona puede adquirir los productos sin percatarse de su contenido.

 

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Debido a lo anterior, se estima que en México hay entre 600 mil y cerca de un millón y medio de enfermos de glaucoma, pero no hay datos sobre el número de afectados por esteroides. La aplicación de éstos provoca la inducción de la forma larga de la proteína llamada Z0-1, entonces las uniones entre las células del canal se hacen más herméticas y bloquean el flujo, lo que aumenta la presión intraocular.

De acuerdo con Valdés Flores, el daño del nervio óptico inducido por esteroides y el de ángulo abierto, tienen más posibilidad de revertirse que los otros. Lo necesario es suspender la automedicación y aplicar tratamientos contra las proteínas que intervienen en el proceso de la enfermedad, enfatiza.

Por otra parte, Juan Carlos González reitera que auto recetarse “puede resultar perjudicial, ya que estamos enmascarando un signo de esta enfermedad tan grave; por eso se debe acudir con un  especialista y que sea él quien recete el tratamiento adecuado”.

Es importante señalar que los únicos medicamentos de libre acceso –que se pueden vender sin receta–, son los  del grupo V –en farmacias– y VI –en otros establecimientos–. En contraste, los que pertencen a los grupos I, II, III, se deben ofrecer únicamente con receta como lo establece el Reglamento de Insumos para la Salud en el Artículo 33: “Los medicamentos que presenten en sus etiquetas o envases la leyenda en la que se indique que para su venta o suministro se requiere receta médica, sólo podrán venderse con esta condición”.

Lo cual está sancionado por el Artículo 230: “con multa de tres mil a seis mil días de salario mínimo general, vigente en la zona económica en que se trate”. También el Artículo 35, dispone que “no podrán expenderse en la modalidad de libre acceso, los medicamentos que para su adquisición, requieren de receta especial o médica.

 

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Males que pueden afectar la vista

“Las enfermedades de tipo sistémico –como la diabetes en cualquiera de sus tipos–, son factores que perjudican la vista porque afectan directamente la retina y ésta puede desencadenar daños permanentes como la retinopatía diabética”, señala el optometrista Juan.

Otro padecimiento que puede aquejar al ojo, es la hipertensión, que en algunos casos, daña los vasos sanguíneos de la retina. Un ejemplo más, es el glaucoma, el cual perjudica el nervio óptico, lo que puede resultar en una pérdida de la visión o en la ceguera; sin embargo, con tratamiento a tiempo, es posible evitar afecciones.

Esta enfermedad puede ocurrir en uno o en ambos ojos. El tipo más común es el glaucoma de ángulo abierto, el cual no se puede curar, pero se puede controlar. Los tratamientos más comunes son medicinas, cirugía láser y otros tipos de cirugía.

Las cataratas –un caso más–, se producen cuando el cristalino –el “lente” del ojo– se nubla. Este mal, se trata con cirugía, en la cual, el médico remueve el cristalino opaco y lo reemplaza con un lente plástico transparente.

Clara visión

Los régimenes para estos y otros padecimientos pueden incluir la prescripción de diversos fármacos oculares. Los profesionales de la salud visual generalmente recomiendan lentes en los anteojos y/o productos para sol como los antirreflejo, la protección contra los rayos UV y las avanzadas tecnologías fotosensibles que permiten complementar la atención clínica o como medidas preventivas.

González Márquez, aconseja tener una cultura de prevención: visitar a un optometrista por lo menos una vez al año; pero “si se trata de alguna afección grave, que no sea de tipo refractivo, debe canalizarse al especialista oftalmólogo.

 

 

Por Redacción