CHICOLATERA DE LONDRES PERMITIRÁ PAGAR COMIDA CON BASURA

¿Qué te parece la propuesta?

La empresa chocolatera Montezuma, en Londres, invitó a las personas a experimentar el “lado dulce” de la vida ecológica con su tienda reciclable emergente en el Covent Garden, donde puede pagar con basura.

Al anunciar el lanzamiento de un nuevo envase sostenible de la marca, dio a conocer una innovación que permite a los clientes usar envases no deseados para golosinas de chocolate, que imitan a algunos de los principales culpables de los desechos en la industria alimentaria del Reino Unido, como ensaladeras para llevar, envoltorios de sándwiches, bandejas de sushi negro y tazas, latas y botellas de bebidas.

Si bien puede parecer que se habla de basura, en realidad esos productos están creados con el clásico chocolate blanco, rellenos con un centro de trufas y pintados a mano para darles un acabado realista.

Para obtenerlos, lo que los amantes del chocolate deben hacer es, simplemente, entregar sus envases de alimentos usados, ??en un intento por demostrar que el reciclaje tiene más de un beneficio.

En la ventana de la tienda habrá una obra de arte en 3D totalmente comestible, hecha para replicar un contenedor lleno de basura no reciclable. La pieza resaltará los desechos no reciclados que terminan cada año en los contenedores.

La empresa surge a raíz del nuevo diseño de los envases de la chocolatera, ya que el 100 por ciento de los envases de nuevo diseño son reciclables, compostables o biodegradables, por primera vez para una compañía británica de chocolate.

Al asumir un proyecto de reciclabilidad a gran escala, el equipo de Montezuma analizó todos los aspectos del proceso de empaque, por lo que además de utilizar tintas, adhesivos y cintas reciclables, las barras de chocolate más vendidas de la compañía ahora se entregarán en cartones 100 por ciento de papel y cartón, eliminando los envoltorios metalizados no reciclables.

“El chocolate solo debería impactar en la persona que lo come, no en el medio ambiente o en quienes producen sus ingredientes”, señaló Bruce Alexander, director gerente de la empresa.

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MÉXICO PODRÍA TENER MÁS DE 22 MILLONES CASOS DE DIABETES EN 2045

A nivel mundial, en 2019, se contabilizaron 463 millones de adultos con este padecimiento
 
Diabetes
El director general de Novo Nordisk en México, Yiannis Malli, sostuvo que el crecimiento en la prevalencia de diabetes y sobrepeso y obesidad en los últimos años en el país, podrían desencadenar que para 2045, más de 22 millones de mexicanos padezcan diabetes.
 
En su participación en el Novo Nordisk Leaders Summit 2020 que se realiza en Cancún, aseveró que el año pasado, 14 millones de ciudadanos de este país padecían la enfermedad; en el 2000 esta cifra era de cuatro millones.
 
Asimismo, puntualizó que a nivel mundial, en 2019 se contabilizaron 463 millones de adultos con este padecimiento, número que para 2045 podría llegar a los 700 millones, es decir, un aumento del 51 por ciento.
 
“En México se estima que aproximadamente el dos por ciento de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) está consumido por la diabetes y sus complicaciones”, dijo.
 
Yiannis Malli puntualizó que para tratar de contrarrestar esto, “el gobierno y la sociedad necesitan un plan de manejo que contemple la prevención de nuevos casos y de las complicaciones”.
 
Así, enlistó los cinco principales puntos que debería considerar esta iniciativa: el diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y suficiente, la educación de los profesionales de la salud y del paciente, así como el manejo integral de la diabetes.
 
Aseveró que de realizarse esto, el sector Salud en México se podría ahorrar para 2030 cerca de 200 mil millones de pesos que serían destinados a otros rubros en beneficio de la gente.

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MENOS SAL NO SIGNIFICA MENOS SABOR SI SIGUES ESTOS CONSEJOS

El exceso de sodio es perjudicial para la salud. Sin embargo, científicos de EEUU han probado que la mezcla de otras sales reduciendo el cloruro sódico no resta sabor a los platos
 
A la hora de sentarse a la mesa, una de las condiciones necesarias para que la mayoría de las personas disfruten de un buen plato es que no esté soso. Gusto y sal parecen estar estrechamente ligados. Pero el problema es de sobra conocido: el exceso de sodio es perjudicial para la salud. Afortunadamente, desde el otro lado del Atlántico llegan buenas noticias: se puede comer sabroso reduciendo la cantidad de sal. La clave está en la mezcla de sales y emplear menos cloruro sódico.
Se estima que en 2017 murieron 17,8 millones de personas afectadas por enfermedades cardiovasculares, lo que representa el 32% de todas las muertes registradas en el mundo. La tensión arterial alta (hipertensión) es un factor de riesgo importante de las enfermedades cardiovasculares, en especial de los ataques cardiacos y los accidentes cerebrovasculares, según la OMS.
“El sodio no solo se encuentra en la sal de mesa, sino también en la leche, nata, huevos, carne y mariscos”
Sin embargo, “la reducción de la ingesta de sodio disminuye significativamente la tensión arterial en los adultos. El sodio no solo se encuentra en la sal de mesa, sino también de forma natural en una gran variedad de alimentos, como la leche, la nata, los huevos, la carne y los mariscos. También se encuentra en cantidades mucho mayores en los alimentos procesados, como panes, galletas saladas, carnes procesadas como el tocino y aperitivos como los pretzels, las bolitas de queso y las palomitas de maíz, así como en condimentos como la salsa de soja, la salsa de pescado y los cubitos o pastillas de caldo”.
 
Un estudio realizado por la Agencia de Seguridad Alimentaria que establece que el 80% de nuestros conciudadanos consume más de la recomendada. “la ingesta de sal no debería exceder de 3 gramos por persona y día enl promedio.
Este es uno de los motivos por los que nuestro país se ha adherido al Plan Nacional de Reducción de la Sal, que incluye estudios para conocer el consumo de sal en la población, la aplicación de acciones de sensibilización pública y la promoción de la educación alimentaria en la escuela.
“La ingesta de sal no debería exceder de 3 gramos por persona y día y el promedio es de 5-6
Un plan estratégico más amplio como es la estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) con un programa de reducción del consumo de sal. Las actuaciones, explican desde la SEEN, se han enfocado en el pan, los productos cárnicos elaborados, quesos y alimentos precocinados, con acuerdos directos con la industria alimentaria, así como controles del contenido de sal y estudios poblacionales de excreción de sal.
Existen varios tipos de sal, pero se engloban en dos grandes grupos: la marina y la de roca. La primera usada en su forma natural, tal cual como se origina de la evaporación del agua de mar, tiene grandes propiedades para la salud. Existen algunas diferencias entre la sal marina y la sal de mesa común. Esta última es mayormente cloruro de sodio, aunque contiene algunos otros minerales tales como magnesio, potasio, yodo, entre otros. Sin embargo, la sal marina posee más oligoelementos y minerales y mayor contenido en yodo, lo cual contribuye a la salud del organismo.
Mediante el uso de lengua electrónica
En la nueva investigación, científicos de Universidad de Washington observaron mezclas de sal usando menos cloruro de sodio e incluyen otras sales como el cloruro de calcio y el cloruro de potasio. “Estas dos últimas no tienen efectos adversos para la salud en las personas”, ha señalado Carolyn Roos, autora principal del estudio, que ha visto la luz en el último ‘Journal of Food Science’. Es más, ‘”el cloruro de potasio ayuda a reducir la tensión arterial”.
Los investigadores utilizaron paneles de degustación y la lengua electrónica de WSU (un instrumento analítico que reproduce de forma artificial la sensación del sabor) para ver cuánto podían agregar las sales de reemplazo para el cloruro de sodio estándar para que los participantes del ensayo no consideraran los platos de gusto inaceptable.
Algunos paneles de degustación probaron una variedad de soluciones de sal o sal en agua, mientras que otros probaron diferentes combinaciones de sal en sopa de tomate. Usando la lengua electrónica y los paneles, encontraron que una combinación que utilizaba aproximadamente 96,4% de cloruro de sodio con 1,6% de cloruro de potasio y 2% de cloruro de calcio fue la reducción ideal. Tuvieron una reducción mayor cuando agregaron solo cloruro de calcio, obteniendo tasas aceptables con una combinación de 78% de cloruro de sodio y 2% de cloruro de calcio.
“Esta combinación de las dos sales no difirió significativamente en comparación con el 100% de cloruro de sodio, pero cuando agregamos cloruro de potasio, la aceptación del consumidor disminuyó”, ha insistido la investigadora principal.
Diferencias
“La diferencia entre el cloruro de sodio, de calcio y de potasio es que las sales de cloruro de potasio y calcio pueden estimular al paladar y dar sabor a los alimentos, pero aportando potasio y calcio. Ambos son minerales necesarios para el funcionamiento del cuerpo sin que tengan un efecto nocivo sobre la salud, a diferencia del sodio, que sí puede ser perjudicial en exceso”, recuerda el especialista del CMED.
El cloruro de potasio “nos puede aportar potasio, necesario para la contractilidad cardiaca y con un efecto opuesto al sodio, es decir, permite eliminar líquido, mejorar la contractilidad y elasticidad de las arterias y el corazón, bajar la tensión arterial y repercutir en la función renal. El potasio es necesario para el correcto funcionamiento de todas las células y para la contracción muscular, incluido el músculo cardiaco”, insiste.
Por su parte, el cloruro de calcio “nos proporciona una buena fuente de calcio, necesario para nuestros huesos y también importante para el correcto funcionamiento de los músculos. No tiene ningún efecto negativo en la salud y el exceso de calcio que no necesita el cuerpo se elimina por la orina”.
Este especialista reconoce que “el estudio es muy interesante porque pretende buscar alternativas a la sal común o cloruro sódico, que puedan ser aceptadas por el consumidor en cuanto a su capacidad de dar sabor a los alimentos con un producto más bajo en sodio, en un intento de reducir la gran cantidad de sodio que ingerimos a través de la sal que la industria alimentaria le pone a los alimentos. Cualquier alternativa para reducir el consumo de sal común por las personas es buena ya que su uso en la población está muy por encima de las recomendaciones saludables”.
Los científicos estadounidenses reconocen que “los hallazgos recientes han sugerido que las reducciones graduales de sal durante un periodo de años es la mejor manera de reducir su consumo. El uso de una de las nuevas mezclas durante un periodo de tiempo específico podría llevar a mayores reducciones en el futuro”.
De hecho, como detalla el doctor Carrera, “al acostumbrar al paladar a consumir menos sal, estamos mejorando nuestra salud cardiaca, al reducir la tensión arterial y favorecer la correcta eliminación de los líquidos por el riñón. La función renal será más eficiente, la contractilidad cardiaca será más efectiva y la pared de nuestras arterias estará más flexible y resistente. Si bajamos la sal, bajamos un factor de riesgo cardiovascular muy importante”.
 
Acostumbrar al paladar a menos sal
Se puede acostumbrar al paladar al uso de menos cantidades sal “reduciendo poco a poco la ingesta de sal común y reduciendo poco a poco la cantidad de sal que ponemos a las comidas. Se empieza una semana reduciendo un poquito y cocinando todo con un poquito menos sal. La siguiente semana se reduce otro poquito en todas las comidas. La siguiente igual y así sucesivamente hasta poner la mitad de sal en las comidas de la que poníamos al principio”, agrega el experto.
En su lugar “se puede añadir más cantidad de condimentos que realcen el sabor de la comida como pimienta, hierbas aromáticas (orégano, tomillo, romero, laurel), pimentón, etc. El paladar se irá acostumbrando poco a poco y al hacer la reducción paulatina solo los primeros días notaremos poco sabor en las comidas. Al cabo de unas semanas habremos acostumbrado el paladar a menos sal, pero conservando el sabor total de los alimentos”.

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ALIMENTOS PARA PREVENIR LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD

Ciertos problemas oculares como este tan frecuente que se asocia al envejecimiento se pueden prevenir con una dieta sana, aunque sin olvidar que intervienen más factores
¿Dónde se manifiestan en primer lugar los signos de la edad? Quizás pienses que en la piel, cuando aparecen las incipientes arrugas, o en el cabello al encanecer; pero no, el primer órgano en acusar el paso del tiempo son los ojos. Así lo afirman numerosos expertos en oftalmología, quienes sitúan el inicio de este proceso en torno a los 45 años. Es en ese momento cuando empieza a apreciarse una pérdida de elasticidad del cristalino que nos dificulta la visión de cerca. Es decir, irrumpe la temida presbicia o vista cansada, que nos obliga a empezar a ver el mundo a través de unas gafas o, por lo menos, a hacer uso de ellas para poder verlo de cerca.
Otro problema muy conocido cuya incidencia aumenta con los años es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Según explica el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO) en su portal oficial, “la DMAE puede definirse como una enfermedad degenerativa que se origina por el envejecimiento de la zona central de la retina”. Las personas que la padecen suelen experimentar síntomas como una visión central borrosa, además de una alteración en la forma y el tamaño de las imágenes.
Estamos ante una patología con factores de riesgo muy diversos. Algunos, como el tabaquismo, resultan evitables. Mientras que otros, como la edad, algunas enfermedades o la predisposición genética, escapan -obviamente- a nuestro control. Sin embargo, la dieta puede ser determinante. De hecho, existen estudios al respecto que aseguran que la observancia de una dieta como la mediterránea puede reducir los riesgos.
La yema de los huevos tiene menos luteína que las espinacas, pero se absorbe mejor gracias a las grasas
En concreto, dos nutrientes se revelan como auténticos defensores de una salud visual: la luteína y la zeaxantina. El papel de ambas es evitar la formación de radicales libres y moléculas oxidativas, que dañan las membranas de las células de los tejidos oculares. También conviene saber que la luteína funciona como un filtro solar natural ubicado en el fondo del ojo, de modo que los protege de los efectos dañinos del sol. Dicho todo esto, la pregunta es clara: ¿dónde se esconden estos compuestos? Afortunadamente, en muchos de los alimentos que forman parte de nuestra dieta diaria.
Yemas de huevo
 
Diversos estudios han demostrado que comer yemas de huevo con una frecuencia casi diaria puede ayudarnos a prevenir la DMAE. Además, según podemos leer en libros basados en dicha temática, como ‘Alto a la pérdida de visión’, de Bruce Fite, el cuerpo absorbe mejor la luteína y la zeaxantina si estas proceden de los huevos. En cambio, si provienen de las espinacas o los suplementos vitamínicos, la absorción no es tan buena. ¿Cuál es el motivo? Recordemos que los huevos contienen menor cantidad de luteína que estos vegetales de hoja verde. La razón es que la yema de huevo contiene grasas y la luteína las necesita para su absorción, un vínculo que no sucede en las espinacas ni otros muchos alimentos.
El maíz
Se estima que la ingesta diaria recomendada de luteína y zeaxantina oscila entre los 12 y los 20 miligramos cuando se combinan ambos nutrientes. Una cifra que podemos alcanzar incluyendo un poco de maíz a nuestra dieta. Lo podemos consumir con facilidad en ensaladas e incluso una mazorca entera asada al fuego puede resultar un bocado apetitoso, además de muy saludable para nuestra vista. El maíz es rico en antioxidantes, vitaminas y fibra, lo que evita la formación de radicales libres, favorece diversas funciones cerebrales y previene los trastornos cardiovasculares, entre otras propiedades.
Naranjas
 
Un buen aporte de luteína y zeaxantina lo tenemos también en este cítrico tan típico de nuestra tierra y que nos acompaña durante la temporada invernal e incluso los inicios de la primavera. Como es bien sabido, la naranja es una gran fuente de vitamina C, necesaria para absorber las vitaminas A y E que fomentan una correcta visión nocturna y protegen las células de la oxidación.
Espinacas
Esta verdura también es perfecta para aquellas personas que andan en busca de una buena dosis de luteína y zeaxantina. Sin embargo, tal y como hemos visto anteriormente, para su correcta absorción necesitan ir acompañadas de grasas. Dicha tesis quedó corroborada en un estudio realizado por la Universidad Estatal de Ohio, que observó que la absorción de tres tipos de carotenoides, como la luteína, el licopeno o el betacaroteno, resultaba mucho mayor si estos elementos se suministraban acompañados de una grasa como la del aguacate. El resultado fue bastante clarificador. La simple incorporación de un poco de grasa puede ocasionar que la absorción sea no solo el doble, sino también el triple e incluso el cuádruple. Aunque en este experimento usaron el aguacate, un chorro de aceite de oliva serviría igualmente.
Pimientos amarillos
 
Mención especial merece el pimiento amarillo pues, según un estudio del ‘British Journal of Ophthalmology’, es el vegetal con mayor presencia de zeaxantina; un caroteno que, por cierto, también protege la mácula y el cristalino de la acción oxidante de la luz. Además, sus propiedades antioxidantes evitan que las reacciones fotoquímicas perjudiquen la salud de los ojos. El resto de los miembros de la familia del pimiento también son estupendos para obtener una buena dosis de luteína y zeaxantina.
Arándanos
Por otro lado, un estudio publicado en ‘Journal of Ocular Pharmacology and Therapeutics’ asegura que las antocianinas contribuyen a paliar la progresión del glaucoma al facilitar la circulación sanguínea ocular. Un pigmento hidrosoluble presente en la mayoría de alimentos de color rojo, púrpura o azul como, por ejemplo, los frutos rojos, las uvas, los rábanos y los ya citados arándanos. Las antocianinas también bloquean el daño de los radicales libres, mejoran la agudeza visual, contribuyen a la prevención de la hipertensión y combaten las infecciones urinarias.